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domingo, 29 de junio de 2014

Dia de San Celso


El día de San Celso, desperté en mi cama en vez de en la bañera. 
El padre Darío y mi madre habían decidido por mi seguridad tumbarme en la cama y amarrarme a ella por lo que me era imposible mover miembro alguno. Notaba los alambres en mi espalda y el colchón carbonizándose poco a poco. Podía ver mis manos atadas, arriba el ennegrecido techo,  a mis lados la bañera y la ventana, y hacia abajo... mi barriga... prominente como una gran montaña redonda, lucía tensa y refulgente y entonces se movió. Me quedé petrificada de miedo y se volvió a mover, el bebe daba patadas, imaginé sus pequeñas pezuñas desgarrando mi carne por dentro y chillé histérica.
-Es el bebe, está soñando... –  La voz de mi madre procedía del cabecero de la cama, y yo tumbada así no alcanzaba a verla.
-¡¡Mama!!- Chillé mirando en todas las direcciones – ¡Mama! ¡¡Mama ayúdame!! ¡¡Suéltame de la cama!! ¡¡¡Me arde la espalda!!!-
- No mi ángel...- Mi madre apareció a mi lado, con lágrimas en el rostro y con marcas de llevar días o semanas sin dormir o comer bien. Llevaba las manos a la espalda. –No puedo soltarte cariño mío, todo ha de acabar hoy...-
-¡¿Dónde está el padre Lonehart?!  Él nos ayudara ¡¿Verdad?! ¡Suéltame mama!- Rogaba yo.
-El padre Lonehart ha ido a la iglesia porque necesitaba cosas para el exorcismo, pero yo acabaré con este mal que hay en ti hija mía...- me acarició el pelo con una mano, mientras, nerviosa, la otra, la ocultaba a la espalda.

-¿Qué llevas ahí mama? ¿Qué es? Le pregunté, y entonces ella se derrumbó, se echó a llorar, se incorporó y sacó las dos manos poniéndolas juntas delante del pecho como para rezar y entonces vi lo que llevaba. Unas tijeras enormes, las plateadas, las del pescado de la cocina. Brillaban entre sus manos mientras mi madre lloraba desconsolada y me decía. –Lo siento cariño mío...  mi ángel... espero que me perdones....¡¡Te quiero!!- Levantó las dos manos a la vez, chilló de desesperación  y las dejó caer contra mi barriga, clavándolas hasta sus asideros.




Ahí queda eso! jejeje
Proximamente en Diario de un exorcismo - "La historia de Elisa lo Bue".

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