El día de San Celso, desperté en mi cama en vez
de en la bañera.
El padre Darío y mi madre habían decidido por mi seguridad tumbarme
en la cama y amarrarme a ella por lo que me era imposible mover miembro alguno.
Notaba los alambres en mi espalda y el colchón carbonizándose poco a poco.
Podía ver mis manos atadas, arriba el ennegrecido techo, a mis lados la bañera y la ventana, y hacia
abajo... mi barriga... prominente como una gran montaña redonda, lucía tensa y
refulgente y entonces se movió. Me quedé petrificada de miedo y se volvió a
mover, el bebe daba patadas, imaginé sus pequeñas pezuñas desgarrando mi carne
por dentro y chillé histérica.
-Es el bebe, está soñando... – La voz de mi madre procedía del cabecero de
la cama, y yo tumbada así no alcanzaba a verla.
-¡¡Mama!!- Chillé mirando en todas las
direcciones – ¡Mama! ¡¡Mama ayúdame!! ¡¡Suéltame de la cama!! ¡¡¡Me arde la
espalda!!!-
- No mi ángel...- Mi madre apareció a
mi lado, con lágrimas en el rostro y con marcas de llevar días o semanas sin
dormir o comer bien. Llevaba las manos a la espalda. –No puedo soltarte cariño
mío, todo ha de acabar hoy...-
-¡¿Dónde está el padre Lonehart?! Él nos ayudara ¡¿Verdad?! ¡Suéltame mama!-
Rogaba yo.
-El padre Lonehart ha ido a la iglesia
porque necesitaba cosas para el exorcismo, pero yo acabaré con este mal que hay
en ti hija mía...- me acarició el pelo con una mano, mientras, nerviosa, la
otra, la ocultaba a la espalda.
-¿Qué llevas ahí mama? ¿Qué es? Le
pregunté, y entonces ella se derrumbó, se echó a llorar, se incorporó y sacó
las dos manos poniéndolas juntas delante del pecho como para rezar y entonces vi lo que llevaba. Unas tijeras enormes, las plateadas, las del pescado de la
cocina. Brillaban entre sus manos mientras mi madre lloraba desconsolada y me
decía. –Lo siento cariño mío... mi ángel...
espero que me perdones....¡¡Te quiero!!- Levantó las dos manos a la vez, chilló
de desesperación y las dejó caer contra
mi barriga, clavándolas hasta sus asideros.
Ahí queda eso! jejeje
Proximamente en Diario de un exorcismo - "La historia de Elisa lo Bue".
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