En el siglo XI se fundó la orden “Soldados
de la Santa Cruz”, un pequeño priorato de sacerdotes formado únicamente por
exorcistas y veteranos sacerdotes que antes lo habían sido.
Se decía que durante las cruzadas, recorrían los campos de
batalla y los diferentes pueblos cargados de biblias, crucifijos y agua bendita, protegiendo al mundo de los demonios. Debido a
la gran cantidad de muertes, heridos y pecados cometidos en las cruentas batallas,
el número de posesiones y los ataques de carácter demoníaco se multiplicaron de
manera exponencial durante esa época.

Durante cientos de años Europa estuvo asediada por estos
seres, y órdenes como las de los Soldados de la Santa Cruz fueron quienes, en secreto, se encargaron de
mantener a raya la oscuridad en el mundo.
La orden llegó a tener tanto renombre, que
la Santa Sede les construyó un castillo propio en las montañas al sur de Aragón. Se
decía que era tanto un refugio para sus “soldados” como centro táctico de
combate contra los males de este mundo, y que entre sus murallas contaba con un gran número de capillas, salas subterráneas, laboratorios y hasta calabozos .
Con el paso de los años y las batallas, el castillo acabó destruido, pero unos inviernos más tarde, pequeños grupos de sacerdotes de la orden aparecieron en sus alrededores, y aprovechando las ruinas y escombros comenzaron a reconstruirlo, creando así la abadía de San Juan. Nadie se lo encomendó ni autorizó, por lo que ni el mismo vaticano conocía como había sido su reconstrucción salvo los propios sacerdotes que lo habían
llevado a cabo. Con el inexpugnable paso del tiempo, las pocas personas que conocían los secretos sobre la reconstrucción de la abadía fueron muriendo, y el misterio acabó transmitiéndose únicamente de un
padre prior a otro como una secreta herencia cuando uno cesaba en su cargo.
Siglos más tarde, y
con el mundo en paz, el número de hermanos en la orden fue disminuyendo hasta
tal punto que Roma creyó poder prescindir de sus servicios.
La orden adoptó otro nombre debido al carácter bélico del
primero, y se le llamó “Hijos de la
Santa Cruz” .
Desde entonces sería una orden hospitalaria con todo lo que ello
conlleva, aunque conservaría su sede, la
antigua y misteriosa ”Abadía de San Juan”.
En la actualidad, la abadía de San juan es un lugar de
peregrinaje al que acuden sacerdotes y exorcistas de todo el globo para aprender sobre los secretos de la
demonología y los entresijos de los diferentes tipos de exorcismo. A su cargo se encuentra el padre prior Noé
Zaquino, y cuenta con una considerable ocupación de residentes fijos y otros tantos temporales.
El "Diabolus Index"es un tratado de demonología escrito por el padre prior Noé Zaquino, un veterano exorcista que fue mentor del padre Lonehart durante su estancia en Albarracín.
El texto nos muestra una clasificación sobre los demonios y nos adentra más en el mundo de estos seres.
Recomendado para leer como prólogo del segundo libro,
o para todo aquel que esté interesado en el mundo de la demonología.
¡¡Espero que os guste y no dudéis en comentar!!

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